Parte 3 de 5
Óscar Puente lo intentó zanjar en la radio: según él, en cincuenta años de democracia, el voto de fuera no ha cambiado nada. Hay cinco casos documentados desde 2008 que dicen justo lo contrario, en el Congreso y en el Senado, y en beneficio de partidos distintos. Cuántos escaños pueden moverse es otra cuestión, y para medirla hay un dato oficial.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, intervino en Las Mañanas de RNE y resumió así los antecedentes del voto exterior.
Si estudiamos los antecedentes de la incidencia del voto de los extranjeros en nuestras elecciones, la conclusión es que en 50 años de democracia ha sido nula. Óscar Puente, en Las Mañanas de RNE, según la verificación de Newtral [1]
La verificación de Newtral califica la afirmación de engañosa. Puente admitía una única excepción, 2023. Los vuelcos documentados son cinco y el más antiguo es de 2008.[1]
| Fecha | Circunscripción | Cámara | Vuelco |
|---|---|---|---|
| jul 2023 | Madrid | Congreso | El PP arrebata un escaño al PSOE: 19.006 votos CERA frente a 10.411. El PSOE recurrió sin éxito.[2] |
| nov 2019 | Bizkaia | Congreso | El PP arrebata un escaño al PNV por 126 votos.[3] |
| nov 2019 | Valladolid | Senado | El PSOE arrebata un senador al PP: 541 votos CERA frente a 297.[4] |
| abr 2019 | Zamora | Senado | El PSOE se hace con el escaño: 260 votos CERA frente a 212, tras ir 18 por detrás.[5] |
| mar 2008 | El Hierro | Senado | Coalición Canaria gana el escaño: 402 votos en el exterior frente a 91 del PSOE, que iba 132 por delante.[6] |
Los cinco vuelcos no apuntan a un solo beneficiario. Dos fueron al PSOE, Valladolid y Zamora; dos al PP, Madrid y Bizkaia; y uno a Coalición Canaria, en El Hierro. Eso es lo que sostiene la verificación de Newtral: además del caso de 2023, el recuento del exterior alteró el reparto otras cuatro veces desde 2008, también en favor del PSOE y no solo del PP. El mecanismo se ha movido en las dos direcciones.[1]
Que el voto CERA pueda mover escaños no significa que mueva muchos, y hay una cifra oficial que lo acota. En el 23-J el censo exterior tenía 2.327.388 electores y votaron 233.688, una participación del 10,04 % frente al 6,85 % de 2019. Se preveía que el recuento del exterior pudiera alterar el reparto en hasta nueve provincias. Lo alteró en una.[7]
A 1 de agosto de 2026, el censo exterior del 29-N tenía 2.747.688 inscritos, de los que los afectados por la cautelar rondarían los 370.000-400.000. Con una participación como la del 23-J, eso son del orden de 37.000 a 40.000 votos repartidos entre cincuenta y dos circunscripciones. Es una estimación de orden de magnitud y no una proyección, pero sitúa la discusión mejor que las cifras de dos dígitos de escaños que circulan.[7]
Lo que está en discusión es la magnitud, de un escaño a un escenario de dos cifras. La posibilidad está documentada cinco veces.
Por esas mismas semanas, en el Congreso se trabajaba en lo contrario a lo que Puente sostenía en antena: en dejar con rango de ley la pieza de la instrucción que el Supremo había paralizado. El vehículo fue un proyecto de ley de educación.
Numeración según el orden de cita en el texto. Los cinco vuelcos se apoyan en piezas de prensa de la fecha. Véase también Fuentes.